¿Cansada de la sensación de hinchazón, las malas digestiones y los gases? La alimentación antiinflamatoria puede ser la solución que estás buscando. Este enfoque no solo ayuda a desinflamar el cuerpo, sino que también mejora la salud intestinal, aliviando esas molestias que tanto afectan tu día a día.
Además, no se trata solo de una dieta para perder peso, sino de un estilo de vida que puede ser especialmente útil para personas con enfermedades autoinmunes, ya que ayuda a reducir la inflamación crónica y mejora la calidad de vida.
Con una dieta antiinflamatoria intestinal, basada en alimentos naturales y ricos en nutrientes, puedes recuperar el equilibrio digestivo, sentirte más ligera y llena de energía. Descubre qué ingredientes pueden ayudarte a mejorar tu salud:
Intenta incluir estos ingredientes en tu menú semanal:
Se trata de una de las especias con propiedades antiinflamatorias gracias a su compuesto activo, la curcumina. Es ideal para aliviar molestias digestivas y reducir la inflamación en todo el cuerpo.
Es un potente antiinflamatorio natural que ayuda a aliviar molestias digestivas, como gases e hinchazón, además de reducir la inflamación en el cuerpo.
Ricos en ácidos grasos omega-3, estos pescados son aliados clave para combatir la inflamación, mejorar la salud del corazón y fortalecer el sistema inmunológico.
Estas frutas están cargadas de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios que protegen las células y favorecen un sistema digestivo saludable.
Presentes en alimentos ultraprocesados, como snacks o frituras, estas grasas son una de las principales causas de inflamación y problemas cardiovasculares.
El exceso de azúcar en productos procesados puede provocar inflamación crónica y desequilibrios en el sistema digestivo.
Alimentos como el chorizo o jamón procesado, contienen altos niveles de grasas saturadas, sal y conservantes que pueden desencadenar inflamación crónica y afectar a tu salud intestinal.
Productos como el pan blanco, la pasta o los pasteles de harina refinada pueden aumentar los niveles de azúcar en sangre y favorecer el proceso inflamatorio.

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No pases hambre
La clave es elegir buenos alimentos, no en comer menos.
Pierde peso
Adelgaza de forma saludable con pequeños cambios en tu día a día.
Adiós a la hinchazón
Siéntete mejor eliminando sensaciones incómodas.
Más energía
Notarás tu cuerpo menos pesado y con más energía a lo largo del día.
Mejora tus sistemas
Refuerza tu sistema inmunológico y prevén enfermedades.
Menos riesgos
Reduce el riesgo de diabetes, hipertensión y problemas cardíacos.
La inflamación es una respuesta automática del cuerpo a un ataque que está sufriendo, para defenderse. Podemos hablar de una inflamación aguda cuando, por ejemplo, nos damos un golpe en la rodilla y vemos como se produce la hinchazón.
No obstante, si la inflamación se prolonga en el tiempo, nos referimos a una inflamación crónica, que es el resultado de estar sobreexpuestos a una serie de factores perjudiciales, como pueden ser también los alimentos.
Si no comes bien, tu cuerpo lo relaciona con estar sometido a un ataque y el sistema inmunitario, como respuesta, genera inflamación. Si empiezas a notar, de forma constante, pesadez, gases, dolor de cabeza o migrañas, podrías estar sufriendo una inflamación crónica sin darte cuenta.
Hoy en día, es muy fácil generar inflamación en el cuerpo, dado el ritmo de vida que llevamos y la cantidad de alimentos disponibles. Cada vez, comemos más y nos nutrimos menos, por tanto la falta de nutrientes es uno de los principales factores desencadenantes de la inflamación.
Además, el abuso de fármacos como el ibuprofeno, el paracetamol, el protector de estómago o incluso la píldora anticonceptiva también produce inflamación en el cuerpo.
Otro de los factores responsables de tener un cuerpo inflamado son la comida moderna y los ultraprocesados, que contienen azúcares añadidos y, en general,la comida de mala calidad que es muy pro inflamatoria.
Las infecciones y las alteraciones en nuestra microbiota, tan comunes en la actualidad, son también causa de la inflamación, junto con el estrés que llevamos en el día a día.
Igual de malo es picotear, que supone someter al cuerpo a digestiones constantes. Esto hace que otras funciones, como la desintoxicación, se vean perjudicadas, ya que nuestro hígado, debido a la inflamación y a la sobrecarga, genera aún más inflamación.
Una correcta alimentación antiinflamatoria debería eliminar la ingesta de alimentos como el azúcar, las grasas hidrogenadas que se encuentran en los alimentos ultraprocesados, los aceites ricos en omega 6, como el aceite de girasol, el aceite de colza o el aceite de palma, los edulcorantes y las bebidas carbonatadas o energéticas con mucha cantidad de azúcar o edulcorantes.
También habría que reducir el consumo de alcohol y tabaco. En general, se recomienda evitar los alimentos que nos provocan inflamación y sustituirlos por otros. Y la mejor forma sería no comprarlos y tener a mano alternativas saludables.
Además, el abuso de fármacos como el ibuprofeno, el paracetamol, el protector de estómago o incluso la píldora anticonceptiva también produce inflamación en el cuerpo.
Otro de los factores responsables de tener un cuerpo inflamado son la comida moderna y los ultraprocesados, que contienen azúcares añadidos y, en general,la comida de mala calidad que es muy pro inflamatoria.
Las infecciones y las alteraciones en nuestra microbiota, tan comunes en la actualidad, son también causa de la inflamación, junto con el estrés que llevamos en el día a día.
Igual de malo es picotear, que supone someter al cuerpo a digestiones constantes. Esto hace que otras funciones, como la desintoxicación, se vean perjudicadas, ya que nuestro hígado, debido a la inflamación y a la sobrecarga, genera aún más inflamación.
Una alimentación antiinflamatoria es ideal para personas que sufren enfermedades inflamatorias como artritis, fibromialgia o esclerosis. También es muy beneficiosa si tienes enfermedades intestinales como colon irritable o la Enfermedad de Crohn.
Pero también es apta para cualquiera que desee mejorar su salud.
¡Claro que sí! Solo es necesario evitar ciertos alimentos que podrían afectar la función de tu glándula tiroidea. Además, es importante tener en cuenta la medicación que estés tomando. Con el reto antiinflamatorio de 90 días, podemos ayudarte a adaptar tu alimentación fácilmente.
¡Sin problema! Es completamente compatible, aunque será necesario ajustar ciertos alimentos que ya de por sí no se recomiendan durante el embarazo.
Aunque tienen algunos puntos en común, no son lo mismo. En la dieta antiinflamatoria no eliminamos los carbohidratos, sino que los incluimos en su versión más nutritiva y saludable.
Para nada. Se basa en alimentos naturales y fáciles de encontrar, como frutas, verduras, grasas saludables y proteínas magras. Además, no requiere eliminar grupos completos de alimentos, lo que la hace sostenible y adaptable a tu rutina diaria.
La dieta antiinflamatoria es altamente flexible y puede adaptarse a tus necesidades. Si tienes alergias o intolerancias alimentarias, simplemente se sustituyen esos ingredientes por opciones antiinflamatorias seguras y adecuadas para ti.
En la mayoría de los casos, no es necesaria la suplementación si tu dieta es equilibrada y rica en alimentos naturales. Sin embargo, en algunas situaciones específicas, como deficiencias nutricionales o necesidades particulares, podría ser útil incluir suplementos bajo la guía de un profesional de la salud. Desde Nutriciónate podemos ayudarrte en eso 🙂
Sandra Moñino es dietista y nutricionista especializada en alimentación antiinflamatoria y la fundadora de la clínica de nutrición Nutriciónate.